viernes

Diciembre.

Quedo frente a esa misma esfera de cristal con muñecos de nieve como cada año. La agito de arriba hacia abajo, y veo la nieve caer.
El olor a pino y la calefacción de éste lugar me hacen sentir como en un hogar.
Las calles dejaron de ser grises para convertirse en un desfile de luces… calle por calle, casa por casa.
Ya es Diciembre.
Se respira el frío y el olor a pino.
Los árboles se desprenden de sus hojas para lucir sus ramas. Las hojas de los árboles regadas por el pavimento están listas para ser pisadas y soltar un ligero crujido…
Prefiero seguir agitando mi esfera de cristal., y ver la nieve caer…
Hasta Enero, tal vez.

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